Despedimos los procesos de las Móniques 25-26: cata de prototipos, pruebas y metodologías

Una vez más termina el curso y, con él, el proceso de investigación de Les Mòniques 25‑26. Tras un año intenso, y mientras cerramos los prototipos que han surgido a lo largo del recorrido, compartimos una degustación de algunas de las cosas que han ocurrido durante el año: momentos de investigación, pruebas, laboratorios, encuentros y metodologías que han ido dando forma al proyecto.

Gremio de comunicación

Este año, desde el gremio de comunicación, hemos trabajado colectivamente en el desarrollo del prototipo El jardín de la memoria, una herramienta de mediación que parte del conserto jongueiro, una metodología de reparación de imágenes pensada para hackear el imaginario colectivo. Ha sido un año de preguntas, de ensayo y error, y sobre todo de aprender a dialogar con las imágenes que ya gobiernan la mirada pública.

El punto de partida ha sido reconocer que las instituciones de síntesis hegemónicas —las postales turísticas, los monumentos, los iconos que simplifican la ciudad— funcionan como monocultivos visuales. En Barcelona, la postal sigue siendo un repertorio de iglesias y fachadas vacías; en Río de Janeiro, el “Cristo Redentor” borra la favela y la negritud. Este año hemos analizado cómo operan estas imágenes, qué silencian y qué ficciones sostienen.

Frente a esto, nuestro objetivo no ha sido destruirlas, sino repararlas. Hemos trabajado con el archivo disidente —cuerpos negros, trans, gitanos, matriarcas del jongo, flamencos fugitivos, la fiesta— para demostrar que estas presencias no son anomalías, sino estructuras vivas de los territorios que habitamos. Al recortar e insertar estos cuerpos en las postales oficiales, hemos comprobado que la paleta encaja: la ciudad real asalta la postal, y parece que la fotografía siempre ha sido así.

Este proceso nos ha permitido abrir un diálogo entre hegemonía y disidencia, y preguntarnos quién decide qué merece ser recordado y en qué términos. El jardín de la memoria ha crecido como un espacio de autoliberación, donde la memoria deja de ser un cementerio y se convierte en una tecnología de vida. Hemos buscado maneras de desmontar la nostalgia extractivista del turismo sin reproducir la aniquilación, proponiendo un modelo replicable de disputa narrativa y coexistencia radical.

Gremio de espacios

Dos de los momentos que mejor revelaron la investigación fueron el taller con Arquiniñxs y la colaboración con el Gremio de Gastronomía. Más que presentar el prototipo como un artefacto acabado, lo entendimos como una ecología desplegable de mobiliario gris, tomando como referencia el concepto de literatura gris, que circula fuera de los circuitos convencionales de publicación constituyendo una forma fundamental de producción de conocimiento. El término describe fragmentos arquitectónicos que, de manera similar, desbordan las categorías establecidas entre mobiliario, arquitectura e infraestructura pública. Su significado permanece deliberadamente abierto hasta que se activa mediante el uso colectivo. Con Arquiniñxs, los niños desplegaron, desplazaron y recompusieron esos fragmentos a través del dibujo, el juego y la construcción, transformándolos en situaciones más que en funciones predeterminadas. Junto con el Gremio de Gastronomía, esos mismos fragmentos se convirtieron en una infraestructura para la cocina colectiva alrededor del horno solar, ampliando el prototipo hacia un espacio de hospitalidad, cuidado y encuentro.

Estas activaciones demostraron que la desplegabilidad no es solo una cuestión de movilidad o modularidad, sino de mantener el espacio abierto a una negociación continua. En lugar de adaptar a las personas a un diseño fijo, el prototipo se adaptaba a los imaginarios, las relaciones y las formas de habitar que emergían a su alrededor. En este sentido, funciona menos como un objeto y más como una partitura espacial: un marco inacabado a través del cual diferentes cuerpos, prácticas y formas de cuidado componen continuamente nuevas maneras de habitar el espacio.

Gremio de educación

Desde el gremio de educación 2025‑26 hemos trabajado en torno a las intersecciones entre arte y educación, investigando la relación entre metodologías derivadas de las teorías somáticas, observando lo que se relaciona con el inconsciente pedagógico.

Como resultado de este proceso, hemos prototipado el dispositivo “La escuelita de los saberes nómadas”.

[L E S N] es un “archivo vivo”, contiene CUADERNOS y FICHAS donde se recogen las activaciones del proceso de investigación del Gremio de educación de Les Mòniques 2025‑26.

[L E S N] está diseñado para poder viajar, y pensado como un recurso para compartir procesos, preguntas y experiencias, con la voluntad de dialogar, contaminar e inspirar prácticas educativas‑artísticas. Se concibe como un dispositivo nómada abierto, y pretende ser una herramienta de exploración de los saberes no hegemónicos, a través de tres (3) territorios pedagógicos: el transgeneracional, el inter‑especie y el del inconsciente educativo.

Los tres territorios funcionan juntos. Son un diálogo entre las generaciones, con las ancestras, con las especies con las que compartimos los territorios que habitamos, y con nuestros propios tejidos y territorios corporales.

¿Podemos construir entre todes “La escuelita de los saberes nómadas”?

[L E S N] incluye un RECETARIO para incentivar el diálogo con instituciones, entidades y colectivos, y motivarles en la cocreación de metodologías didácticas que permitan generar un acercamiento más creativo y crítico al hecho educativo.

El sueño de [L E S N] es recoger las experiencias y así sentir —en el presente— que construimos las memorias de una futura generación de seres humanos que pueda convivir con y en la diversidad.

Gremio de digitalización

En el último mes hemos depurado las primeras funcionalidades del prototipo para que sea una red social autosuficiente y sostenible, al margen de la lógica de las grandes plataformas. Exploramos un modelo sin servidor externo: las imágenes subidas se descargan directamente en cada dispositivo conectado, sin almacenar un feed persistente. Esto elimina la dependencia de servidores centralizados y refuerza la soberanía de los datos. Actualmente, disponemos de una Raspberry Pi que actuará como servidor local.

Paralelamente, exploramos de manera creativa la implementación de un scroll analógico a través de una impresora térmica; hemos abierto su código para utilizarla sin la aplicación predeterminada e imprimir directamente el material subido al Kiosco digital.

Recogemos las conclusiones del primer laboratorio de prototipado colectivo: dinámicas sobre contenido, conexiones, usos, filtrado, propiedad y perfiles de usuarias, así como los términos y condiciones de uso colectivos para avanzar con el desarrollo. El código es público bajo licencia Creative Commons 3.0 para garantizar la transparencia y la replicabilidad.

Pronto estos prototipos y el resto de los desarrollados durante el curso podrán consultarse a modo de receta en la web del Santa Mònica.