Uso de la imagen, violencia y salud mental

Con Fátima Masoud y Hache Mau
Actividad
05 febrero 2026 a las 18h | Conferència | Salón de actos

Sesión abierta del programa de aprendizaje y investigacion colectivas del Santa Mònica (crear) Situacions: arte y pensamiento participativos.

Actividad gratuita con aforamiento limitado a 56 personas
Idioma: catalán y castellano

Fátima Masoud nos hablará de la relación entre arte y locura. Art brut, bruta tú 100 mg es un proyecto que se propone cuestionar las lógicas desde las que abordamos la salud mental y su relación con el mundo del arte. Es una reflexión sobre el Arte Sucio como una forma más de violencia psiquiátrica, así como sobre el expolio y la tutela de las personas psiquiatrizadas. 

Por su parte, Hache Mau nos propone un diálogo situado sobre salud mental, migración y violencias estructurales. Pensamos el malestar psíquico no como una falla individual, sino como una respuesta colectiva al orden colonial-capitalista. Compartimos prácticas de cuidado y supervivencia desde saberes vividos, comunitarios y no clínicos.



Conferéncia pública del curso de curadoria (crear) Situacions a cargo de Fátima Masoud y Hache Mau

Fátima Masoud es investigadora, artista y activista en salud mental. Es miembro del colectivo activista en salud mental: La Bajona Colectiva. Ha escrito artículos y ha realizado charlas sobre la psiquiatrización y el Orgullo Loco. Es autora de Art brut, bruta tú 100mg (Ediciones La Escocesa, 2024), sobre la tutela y el expolio de las personas psiquiatrizadas en el mundo del arte y ha participado en Cosmologías vulnerables en Catarata (2025). Investiga, escribe, pinta y sigue sobreviviendo al sistema psiquiátrico. 

Hache Mau es activista marika anticolonial, cuir y migrante. Su trabajo denuncia la colonialidad, el racismo estructural y el genocidio como violencias históricas que siguen organizando el presente y atravesando los cuerpos y las subjetividades. Desde su experiencia migratoria, aborda la salud mental como un campo político, situando la depresión y el agotamiento como respuestas encarnadas al despojo, la precariedad y la racialización. Su militancia se despliega a través de la palabra como práctica situada y efímera, en espacios comunitarios, debates, redes y afectos.