¿Qué estás buscando?
Quizás buscas…
En el Gremio de Espacios 25-26 (Rasheed Jalloul, Mana Pinto, Jonah Kawri Ramírez Sturzenegger y Maria Zreiq) nos interesa abordar la residencia desde la producción distendida de un dispositivo catalizador de situaciones. ¿Cómo puede afectar al espacio común lo que ponemos a disposición de las personas?
Nos interesa recuperar investigaciones como las del ciclo pasado, en las que nos dedicamos a explorar las definiciones del espacio institucional, con el objetivo de afectar ese espacio a través de eventos relacionados con el goce y la colectividad. Rescatamos ideas exploradas anteriormente por el gremio: ¿Cuáles son las reglas de la institución? ¿Cómo puede el espacio instituido incidir e instituir nuestro comportamiento colectivo, nuestros cuerpos y nuestros pensamientos? Deseamos llevar estas preguntas al plano urbano como espacio instituido, entendiendo el espacio público como un territorio que es a la vez institucional y urbano, atravesado por normas visibles e invisibles.
Este año, nuestra investigación se ha centrado en explorar la acupuntura del espacio, específicamente el espacio institucional llamado espacio público. Nos interesa también indagar los límites de la domesticidad y la impermanencia dentro de ese espacio, preguntándonos cómo ciertos gestos domésticos pueden irrumpir en la vía pública y cómo lo efímero puede reconfigurar temporalmente lo instituido, activando un suelo común que conecta lo institucional y lo urbano. Como gremio, nos hemos dedicado a diseñar y pensar internamente lo que nos hace falta o lo que deseamos ver en el espacio público para proyectar un tipo de escenografía móvil que facilite la generación de un espacio común en la vía pública. Este proceso se ha sostenido a través de colaboraciones intergremiales que han dado lugar a dinámicas de reconfiguración colectiva.
Rasheed, Mana, Maria y Jonah
Biografías:
Jonah Kawri Ramírez Sturzenegger es artista, investigador y curador. Mediante disciplinas que combinan la performance con el maquillaje, la narrativa audiovisual, la instalación y el trabajo manual, cuestiona el comportamiento humano, nuestra interrelación con los otros seres vivos y el entorno, y nuestra percepción de la historia y la realidad mediante una perspectiva anticolonial y queer/kuir/lgbtq+.
Mana Pinto (Panamá, 1995) es una curadora panameña licenciada en Psicología y Artes Visuales por Fordham University, con certificaciones en mediación cultural por la Universidad Complutense de Madrid y en curaduría comunitaria por el Centro Cultural de España en Nicaragua. Su trabajo articula exposiciones en espacios no convencionales, enfocándose en la práctica cultural como trabajo relacional, trabajando una programación desde enfoques colaborativos e interdisciplinarios. Actualmente reside en Barcelona, donde recientemente ha recibido la beca de curaduría de Sala d’Art Jove y la beca de mediación artística del Centre d’Arts Santa Mònica.
Rasheed Jalloul es un arquitecto, músico, poeta e investigador libanés afincado en Barcelona, cuya práctica transdisciplinar se sitúa en la intersección entre espacio, sonido y lenguaje. Su trabajo explora cómo estas dimensiones configuran la percepción, la memoria y las formas de habitar. Desde una perspectiva decolonial, investiga contextos posbélicos y diaspóricos, entendiendo la ausencia como una condición activa que da lugar a nuevas formas de organización espacial y colectiva. A través de la performance, la composición, la escritura y la investigación artística, articula procesos que cuestionan las nociones de identidad, propiedad y pertenencia, en diálogo con el arabfuturismo y formas de fuga. Su trabajo ha sido presentado en instituciones como MACBA, Centre d’Art Santa Mònica, Festival Sâlmon, Fundació Enric Miralles, RCR Arquitectes y Kampnagel, entre otros.
Maria Zreiq es una organizadora comunitaria, educadora y artista multidisciplinar palestina, nacida y criada en Palestina. Su práctica artística transita por la fotografía, la poesía y el cine documental, explorando temas como el hogar, el cuerpo, la memoria y la añoranza, desde una mirada decolonial y queer. Como organizadora comunitaria y educadora, la práctica de Maria está arraigada en la pedagogía liberadora, la producción cultural decolonial y el cultivo de la imaginación queer. Tiene dos licenciaturas, en Bellas Artes y Filosofía, y un máster en Cine Documental. En sus prácticas se inspira en el pensamiento abolicionista, marxista y feminista negro.